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La Cátedra de Consumo y Marcas y el Centro de Comercio al Detalle del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara, realizó un estudio de investigación en centros comerciales de la capital de Jalisco durante 10 meses, tras los cuales identificaron la transformación y retos que enfrenta el consumo en estas plazas, sobre todo en lo que tiene que ver con los visitantes exigentes.
Los centros comerciales tienen que asumir grandes retos. Ya no solo son espacios para venta y compra sino que se han transformado en centros de entretenimiento que, en la actualidad, deben incorporar más espacios de recreación para niños, informó Eva María González Hernández, Directora de la Cátedra de Consumo y Marcas del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara, entidad que en unión con el Centro de Comercio al Detalle (CCD) realizó un estudio de mercado de los centros comerciales de la urbe tapatía.
En Guadalajara hay diferentes categorías de plazas: el Lifestyle center, el Community center, el Regional center y el Small residencial center, y en cada uno de ellos se combina la modalidad de plazas abiertas y cerradas. La investigación de la Cátedra y del CCD se concentró en las dos primeras categorías, las grandes plazas de Guadalajara y entre los resultados que arrojó fue que el 42% de la gente que visita estos espacios va de compras. El otro 58% acude por las actividades de entretenimiento que les ofrece el espacio.
Clientes y rutinas
Se identificó que cada plaza tienen su rutina o movimiento, es decir, hay varias categorías: de entre semana, de fines de semana, para salir en familia, en pareja, de grupos de amigos, para comer e ir al cine, o para tomar una copa e ir al cine , para comprar, para entretener a los niños o para adolescentes.
Además, detectaron tres tipos de consumidores: los prácticos, los relajados y los exigentes. Los primeros son los que van con su lista de compras o actividades, que busca un acceso cómodo, suficiente estacionamiento, buen servicio y ambiente agradable "es el consumidor de conveniencia, que está entre los 35 a los 50 años", citó la entrevistada.
Luego está el consumidor relajado que busca cubrir sus necesidades de socialización y entretenimiento. "Es el menos exigente de los tres con los elementos de ambiente o imagen, pero si se fija en que el centro comercial tenga una buena oferta. Es el adulto contemporáneo que tiene entre 33 y 47 años" detallo Eva González.
Finalmente está el exigente. Este es el sector más grande de los tres, el más joven y el más crítico pues quieren que la plaza les ofrezca espacios de socialización de entretenimiento, de compras y todos deben ser perfectos, cómodos y bonitos. "Ente ellos los centros comerciales tienen otro gran reto pues son los consumidores del futuro y deben ganarse su fidelidad".

