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D Salgado
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Hay pocas cosas más esenciales para la salud y el bienestar general que dormir bien. Si uno de ustedes, o ambos, tiene problemas para dormir, eso puede llegar a repercutir en la relación. Después de todo, ser paciente, amable y atento es más difícil si se está todo el tiempo cansado, o con dolores de espalda o cuello a causa de dormir en colchones desgastados. Dada la importancia de dormir bien, un colchón nuevo, que sea cómodo y que brinde buen soporte, puede darle un giro positivo a la vida. Esperamos que esta breve guía les aporte los consejos necesarios para que encuentren la cama perfecta, y que sean una pareja bien descansada y más feliz.
Dénle espacio a la pareja. Para algunos esto es algo obvio, pero las parejas deberían dormir, como mínimo, en camas tamaño queen. No importa cuánto se amen, una cama de dos plazas convencional es demasiado pequeña para dos personas, especialmente con todo el movimiento involuntario que ocurre bien entrada la noche. La única excepción a esta regla de la cama tamaño queen: habitantes de departamentos en Manhattan.
Tengan un diálogo franco y abierto sobre el tipo de cama que desean. En lo que respecta al impacto sobre la calidad de vida, éste es el mueble más importante que se puede comprar. Asegúrense de saber qué es lo que quieren en lo que a confort se trata. ¿Firme? ¿Lujoso? ¿Con pillow-top? Si no es lo que buscan, no digan que sí para terminar el tema rápido. El objetivo tiene que ser que ambos estén contentos con la compra.
¿Imposible ponerse de acuerdo? Entonces busquen un punto medio. Si no logran llegar a un acuerdo, y uno quiere un colchón firme y el otro algo más blando, a no desesperarse, hay opciones. Algunos modelos permiten ajustar la firmeza de cada uno de los lados. O, una opción más económica es colocar un suplemento en uno de los lados de la cama.
Hablen sobre el precio antes de empezar a recorrer negocios. Si el dinero es un tema a tener en cuenta, determinen el rango dentro del cual se quieren mantener y respétenlo. Si no encuentran lo que desean dentro de ese rango de precios, no compren un colchón incómodo para ahorrarse unos pesos. Esperen unos meses más para juntar lo que les falta. Siempre es mejor aguantar un poco de incomodidad temporaria a eternizar los lamentos.
Averiguar y recorrer puede traer buenos resultados. Si no les urge comprar el colchón, aprovechen las muchas maneras que hay de probar diferentes colchones. Para una verdadera prueba de comodidad, y una escapada romántica, pueden alojarse en algún hotel que tenga la marca de colchones que les interesa. Hay algunas cadenas de hoteles que publicitan la marca de colchones que utilizan. Y si están de viaje, miren debajo de las sábanas para ver la marca de los colchones que les hayan gustado o no les hayan gustado.

