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A pesar de la crisis económica, el interés del consumidor en materia de salud ha continuado liderando el mercado de alimentos funcionales. La actividad de lanzamientos de productos posicionados con una plataforma de salud de algún tipo sigue sin disminuir. Casi el 40% de los lanzamientos mundiales de alimentos y registrados bebidas en la base de datos de Innova en 2010 tienen un posicionamiento de salud de algún tipo. Sobre todo han aumentado los llamados beneficios de salud "pasiva", tales como productos bajos en, light, naturales y orgánicos. También se presenta un incremento en los productos con beneficios de salud "activa“que se refiere a la adición de ingredientes que aporten beneficios a la salud, como: vitaminas y minerales, probióticos, prebióticos, omega-3, ácidos grasos, etc., así como aquellos con beneficio particular como: salud cardiovascular, anti- envejecimiento, salud ósea, y digestiva.
Los productos posicionados en salud pasiva representan el 36% de los lanzamiento mundiales registrados en la base de INNOVA, mientras que los productos posicionados en salud activa representan el 9% del total. La diferencia indica que algunos productos son posicionados en ambos tipos de beneficios.
También hubo algunas diferencias a nivel regional, con productos que se comercializan en una plataforma de salud activa y pasiva. En Estados Unidos se contabilizó el 39% del total de lanzamientos, mientras que en Europa esta cifra se eleva al 42%. Los productos posicionados con salud activa en Estados Unidos es el 10% y lo de salud pasiva son 37% y en Europa los de salud activa representan el 8% y lo de salud pasiva el 39%.
También se observaron diferencias significativas en los tipos de productos comercializados en una plataforma de salud. Los productos funcionales lácteos lideran el mercado en Europa y las bebidas funcionales lideran el mercado en Estados Unidos, lo que muestra el mayor nivel de interés del consumidor en las bebidas funcionales y saludables.
El mercado europeo de alimentos funcionales ha seguido desarrollándose pese a los problemas en curso con el proceso de evaluación de propiedades saludables que lleva a cabo la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Para Abril de 2011, de los 44,000 claims de salud presentados, fueron reducidos a 4,637 para su consideración, y de la mayoría de los evaluados hasta la fecha se estima que un 80% han sido rechazados.
Los productos para la salud digestiva, liderado por los probióticos, es el sector más grande del mercado de alimentos funcionales en una escala global. Después se encuentra los de salud cardiovascular. Estados Unidos domina el mercado de salud cardiovascular, principalmente como resultado del uso de claims relacionados a cereales integrales, soja y avena en diferentes sectores, mientras que el mercado de lácteos se mantiene muy fragmentado comparado con la situación en Europa donde el mercado de productos lácteos está más desarrollado y la influencia positiva del los probióticos y el uso de fitoesteroles han liderado las ventas de salud cardiovascular en yogurt y bebidas lácteas.
Además de los productos para la salud digestiva/intestinal y salud cardiovascular, hay otros sectores en crecimiento dentro de la categoría de alimentos funcionales, entre los cuales se destacan los productos para el control de peso (lo que refleja la preocupación existente con los problemas de obesidad en el mundo), salud ósea/ articular, y anti-envejecimiento incluyendo alimentos para la belleza.
Los alimentos y bebidas de rendimiento, no siempre se incluyen en una definición de los alimentos funcionales, sino que entran dentro de la categoría de suplementos. Dentro de esta categoría se encuentran las bebidas deportivas, energéticas y de rendimiento mental. Mientras que los productos de rendimiento físico son ampliamente aceptados, el área de funcionamiento mental es mucho más problemático. Ha habido una cierta actividad limitada en productos diseñados para mejorar procesos tales como la concentración y la memoria, pero el éxito ha sido limitado hasta la fecha, tal vez como resultado del escepticismo de los consumidores.
Está claro que, a pesar de algunos problemas causados por la recesión económica, la confusión del consumidor y los problemas pendientes de regulación, el potencial de los alimentos funcionales sigue siendo más fuerte que nunca, debido a la creciente conciencia por parte del consumidor de la relación que hay entre la dieta y la salud.

