|
created about 1 year ago | Tagged: |
D Salgado
|
En el mercado hay decenas de opciones de tarjetas de crédito... aquí te decimos cómo escoger la que más te conviene.
Todas quisieran estar contigo. Algunas te ofrecen puntos para viajar, otras te prometen entradas exclusivas a conciertos o competencias deportivas, con algunas acumulas puntos que puedes canjear por otros productos pero... ¿entre todas las tarjetas de crédito, cómo sabes cuál es la mejor? Uno de los puntos importantes para elegir una tarjeta de crédito es comparar el menor Costo Anual Total (CAT) de las opciones que llamen tu atención. El CAT es una medida que incorpora en una sola cifra, todos los costos en los que incurrimos al contratar algún tipo de crédito: auto, casa, tarjeta de crédito, entre otros. Además de la tasa de interés, el CAT considera las comisiones, seguros y otros gastos relacionados con el financiamiento que también nos cuestan y generalmente desconocemos. Si bien éste es un aspecto que debes tomar en cuenta, considera que no es todo a la hora de elegir. La mejor será aquella que se adapte a tus necesidades y perfil de usuario: la tarea es identificarla.
5 factores para definir cuál tarjeta te conviene:
TUS HÁBITOS DE CONSUMO Antes de adquirir un plástico es importante que tengas claro para qué lo quieres: lo vas a utilizar como medio de pago, sólo en caso de emergencia o para aprovechar las promociones que ofrece. Si utilizas poco la tarjeta te convendrá aquella que aunque ofrezca menos beneficios, cobre menos comisiones y una anualidad baja o sin costo. Si por el contrario, utilizas la tarjeta como medio de pago y realizas con ella la mayoría de tus compras en tiendas establecidas, quizá te convenga aquel plástico que, aunque tenga un mayor costo, ofrezca protección a tus compras mediante un seguro contra fraudes y clonación de tu tarjeta o un seguro de compra protegida. También te convendría un plástico que ofrezca beneficios por tus compras, como puntos acumulables.
TU HISTORIAL CREDITICIO El historial crediticio es tu carta de presentación ante los bancos a la hora de solicitar un crédito. Será muy diferente solicitarlo si cuentas con un historial crediticio sano, que si tienes malas notas en el buró de crédito, o si no cuentas con un historial ni bueno ni malo. Si tienes buenas notas, será fácil que te otorguen la tarjeta que quieras (acorde a tu nivel de ingreso), si tienes malas notas, difícilmente te otorgarán una.
TU INGRESO Todas las tarjetas de crédito piden que compruebes como mínimo un determinado ingreso mensual. En el caso de las tarjetas clásicas, el ingreso a comprobar no es tan alto en comparación con tarjetas tipo Platinum o Gold. Asociado a este monto (tu capacidad de pago) y al tipo de plástico, el banco te ofrece una línea de crédito. Por eso, primero debes poner los pies en la tierra, definir cuánto ganas y a partir de ello identificar a cuáles tarjetas de crédito puedes acceder. Las tarjetas que otorgan una mayor línea de crédito brindan por lo general más servicios y promociones que aquellas con un crédito menor, pero también cobran una anualidad mayor.
TU ESTILO DE VIDA Hay tarjetas que van dirigidas a personas con un perfil específico: mujeres, viajeros, empresarios, deportistas, jóvenes... por eso incluyen servicios que buscan satisfacer sus gustos y preferencias habituales para ese grupo. Por ejemplo, existen tarjetas con beneficios para viajeros; si viajas con frecuencia, te ofrecen promociones o descuentos en boletos de avión y hospedaje, servicio de concierge, etc. Si tu estilo de vida no te permite viajar con regularidad, considera que al contar con una tarjeta de este estilo, pagarías una anualidad más cara que si tuvieras una tarjeta clásica y no disfrutarías los beneficios adicionales. Hay tarjetas que cuestan más por el "estatus" que ofrecen, puede ser el caso de plásticos de afinidad, es decir aquellas que te identifican con tu universidad, equipo de futbol favorito. También puede ser el caso de las tarjetas Gold y Premier. Analiza si estás dispuesto a pagar más sólo por estatus y si aprovecharás todos los beneficios que te ofrezca la tarjeta.
TU PATRÓN DE PAGO La tarjeta que necesitas será muy distinta si eres de los que acostumbra pagar sólo el mínimo o si eres totalero, es decir, liquidas en la fecha de pago el monto total que adeudas a la tarjeta. Si realizas sólo pagos mínimos e incluso te atrasas en tus pagos, te conviene tener un plástico que ofrezca una tasa de interés baja. En cambio, si eres de los que cada mes paga todo lo que adeudas, la tasa de interés no es un factor a tomar en cuenta pues nunca pagas intereses, así que te conviene fijarte en otro tipo de beneficios, como la anualidad sin costo.
Infórmate Una vez definido tu perfil, infórmate en al menos cinco bancos sobre las tarjetas de crédito que ofrecen e identifica aquellas que mejor se adapten a tus condiciones; fíjate en las ventajas que cada una ofrece: tasa de interés baja, anualidad sin costo, recompensas por tus compras o seguros para tus compras. Pregunta directamente en sucursal o visita su página de internet.
Evalúa los costos Compara el Costo Anual Total (CAT), la tasa de interés, las comisiones y la anualidad de cada una de las tarjetas. Ahora cuentas con más elementos para elegir la tarjeta que responda a tus necesidades. Por supuesto, la mejor será aquella que cumple con tus expectativas al menor costo. Si actualmente cuentas con una que no se adapta a tu perfil, cancélala y contrata la adecuada. Puedes cancelar tu tarjeta de crédito actual a través del banco que ofrece la tarjeta que tú quieres, este último hará la cancelación por ti y realizará una operación conocida como portación de crédito sin cobrarte por ello. El banco emisor de tu tarjeta actual deberá bloquear la línea de crédito correspondiente y cancelar el plástico el mismo día que lo solicites. Recuerda que no podrá llegar a tu domicilio una tarjeta que no hayas solicitado.

