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Por primera en la historia, los bonos del Tesoro de Estados Unidos no ostentan la máxima calificación en todas las agencias de análisis de riesgo financiero.
La noche del viernes, Standard & Poor's rebajó la calificación crediticia de EE.UU. de "AAA" a "AA+", en lo que muchos consideran puede ser un duro revés para la mayor economía del mundo.
Para justificar su decisión, la agencia argumentó, entre otras cosas, la creciente preocupación por el déficit presupuestario del país y la dificultad para reducirlo, y los importantes desacuerdos entre demócratas y republicanos en los últimos meses entorno al aumento del techo de la deuda.
Momentos después de conocerse la noticia, el Departamento del Tesoro de EE.UU. aseguró que la agencia realizó un error de cálculo de US$2 billones en su análisis en la proyección del déficit presupuestario para los próximos diez años.
Incluso antes de que se hiciera público el informe, una fuente de la Casa Blanca aseguró a la agencia de noticias Reuters que el análisis de la agencia calificadora era "seriamente defectuoso".
Además de sacar a EE.UU. del club de los "AAA", la agencia ratificó el panorama negativo sobre las perspectivas de la economía estadounidense, lo que abre la posibilidad de que se produzca una nueva rebaja en el próximo año y medio.
La decisión de S&P se produce tras un agrio debate político en el Congreso de EE.UU. sobre el recorte de gastos y el alza de impuestos para reducir la deuda del gobierno y permitir que se aumente el límite de endeudamiento.
En el análisis hecho público en la noche del viernes, S&P asegura que podría reducir la calificación estadounidense un grado más hasta "AA" en los próximos dos años si las medidas de reducción de déficit adoptadas resultan inadecuadas.
La agencia señala que la ley aprobada por el Congreso estadounidense esta semana que recoge el aumento del techo de la deuda no incluye nuevas fuentes de ingresos (los republicanos se opusieron frontalmente a la subida de los impuestos que querían los demócratas para financiar el déficit).
"Los riesgos políticos de los últimos meses ponen de relevancia que el gobierno y la adopción de políticas en EE.UU. se está volviendo menos estable, menos efectivo y menos predecible de lo que anteriormente creíamos que era", asegura S&P.
La agencia cree que demócratas y republicanos tan solo han sido capaces de acordar recortes "relativamente modestos" que “no están a la altura” de lo que se esperaba.

